Secretos del Valle Las Trancas

Un lugar que no sólo es bendecido por su naturaleza, sino también por su historia.

VALLE LAS TRANCAS es un lugar ubicado en la XVI Región del Ñuble, comuna de Pinto, a 71 kilómetros al sureste de Chillán y 476 kilómetros al sur de Santiago.

Único y auténtico como destino de montaña, situado a los pies de la Cordillera de Los Andes, donde corren libres los huemules en bosques nativos, praderas floridas y en los cielos lideran los cóndores. Fue fundado el 06 de Octubre de 1860, lugar donde antiguamente habitaban las tribus indígenas de los Chiquillanes y Pehuenches.

En este lugar podemos encontrar bosques nativos, cascadas, preciosos senderos naturales y montañas de magnitud, relevancia que le permiten formar parte de la Ruta de los Volcanes, dado que posee el cuarto volcán más activo de Chile.

En Valle Las Trancas podemos encontrar la majestuosa Reserva Nacional Ñuble, se le agrega a este majestuoso lugar la Plaza principal que posee árboles de más de 100 años con historias que contar junto al viento, en donde predominan los hechos históricos memorables. Tal es el caso de la legendaria Cueva de los Pincheira, declarada patrimonio histórico, la cual se hizo conocida por ser el lugar donde se escondían los famosos cuatreros durante la lucha en contra de los independentistas.

Todo lugar esconde relatos y este paraje, no es la excepción con su leyenda de “Las piedras comadres”, que de sólo conocer su historia quedas petrificado, al igual que las protagonistas de esta. Según cuenta la leyenda estas comadres se juntaban a opinar entre ellas y criticar a los demás habitantes, mientras estos transitaban por el lugar, diciendo “muy gordo, muy flaco, muy pequeño, muy alto”, se burlaban de todos y cada uno de ellos, tanta era la risa que caían de espaldas. Una tarde una ancianita se cruzó en su camino y estas sin pensarlo dos veces comenzaron a burlarse: “Es muy vieja” – dijo una comadre – “y muy fea” – dijo la otra, de tanto reír hasta llanto les salió. De pronto, la ancianita indignada, y que para sorpresa de todos era realmente una bruja, volvió en dirección de las comadres peladoras y dice en voz alta: “comadres habladoras, ustedes se ríen y se mofan, serán siempre de la tierra, de aquí y para siempre serán las dos de piedra”. Dicho hechizo las condenó de por vida quedando convertidas en piedras, vigilando a todo caminante. Sus habitantes cuentan que si no saludas a las “viejas piedras comadres”, estas se mofarán y reirán de ti.

Hasta el día de hoy, “Las piedras comadres”, se mantienen junto a la carretera rumbo a las Termas de Chillán. Las mismas que guardan el secreto del “Renegado”, en honor a la muerte del Fray Bernardo Pérez Puga, quién descubrió ese hermoso lugar acompañado de un misionero con el propósito de adoctrinar a los aborígenes. Con él fue enviado devuelta al convento, conociendo en el camino a una hermosa indígena, hija única de una Machi que dominaba la región a la cual luego bautizó. Seducido por los encantos de la hermosa aborigen, desobedeció al misionero, abandonando sus hábitos y quedándose a vivir al lado de la joven por amor. Era reconocido como “El renegado” y luego de 25 años aproximadamente, tiempo en el que ya había conformado una familia con dos hijos, su mujer y su suegra, el remordimiento invadió su ser por lo que se dispuso a dejar a su familia y regresar a sus hábitos. Fue tanta la fuerza de su decisión que brillaba en su rostro y sus ojos, que ninguno se atrevió a impedirle el retorno, sintiendo entonces una pena profunda. Sin embargo, la machi, que venía regresando de una cacería vio como el renegado intentaba volver sobre sus pasos, ella sin aprobar su regreso, le disparó una certera flecha en el instante en el que él abandonaba la cabaña, atravesando directamente su corazón. La escena que se produjo es indescriptible, lloraron por él amargamente, su esposa María Antipir, sus dos hijos, los misioneros e inclusive la misma Machi que le dio fin a su vida. Su cuerpo fue sepultado junto al río que baja de la cordillera, el cual recibió el nombre de “Renegado” en recuerdo a este.

Las historias que cuentan sus habitantes, son historias que fueron relatadas por los ríos y el viento cuando choca en los árboles, manteniéndose congelado por la nieve de las montañas para luego volver a fluir por los cauces de la zona, transformando el VALLE LAS TRANCAS en un lugar rico en cultura y naturaleza, historias imperdibles que sólo conocen sus habitantes y el entorno.

 

Ve y forma parte de los visitantes que se adentran en la aventura de descubrir cada rincón natural y cultural que Valle Las Trancas tiene para ti.